domingo, 20 de marzo de 2011

La hora de los valientes.

En toda esta cuestión de la crisis global, hace tiempo que me ronda la idea de que a pesar de que todo haya sido provocado por un cúmulo de coyunturas globales: burbujas inmobiliarias, (o de la índole que sean), paraísos fiscales y por supuesto las hipotecas basura con los desmanes de Lehman Brothers a la cabeza; existen una serie de elementos, de factores que escapan a nuestro entendimiento más lineal. 
Me refiero a la existencia de una llamada Lobbycracia, que ha gestionado y gestiona el poder en las grandes potencias. Quizá esta crisis no haya sido gestada en este escenario, o quizá si lo haya sido, pero lo que es cierto es que sus consecuencias probablemente hayan sido producto de un error de cálculo que nadie, ni incluso sus promotores, han sabido calibrar.....¿quién sabe?. Lo que también es indudable es que mientras a estos lobbys  la crisis les sea rentable, nos tocará poner en práctica mecanismos que nos permitan salir de ella de la mejor forma posible.

Según este planteamiento, en mi opinión, la única salida a largo plazo que disminuiría esa dependencia vital de los mercados financieros a la que este país está sometido, sería un planteamiento serio para invertir en educación, innovación y desarrollo de una ciencia y tecnología propias y exportables que nos dotaran de un buen número de personas cualificadas, de infraestructuras técnicas y logísticas......en definitiva, de una industria científica potente y de vanguardia aprovechando el tirón, por ejemplo, de las energías renovables por citar alguno de los pilares en los que se podría sustentar nuestra expansión tecnológica. Ese es el futuro, y el visionario o visionarios que sean capaces de reconocerlo, dotarlo, apoyarlo, etc.... ..serán los auténticos líderes que este país necesita.

En el tiempo de los grandes conquistadores, el bien más preciado, el más buscado y deseado era el oro indígena. Hoy por hoy el oro es una materia prima, cuya explotación no poseemos. Pero tenemos otro tipo de materia prima, y en gran cantidad. Jóvenes con capacidad para diseñar un nuevo modelo, con capacidad para crear un nuevo futuro, con capacidad para generar ilusión y confianza. ¿Por qué no potenciarlo?; ¿por qué dejar escapar a aquellos que nos pueden ser útiles?.
Para ello hay que ser valientes, y reformar el sistema educativo desde la base, con rigor, pero sobre todo teniendo presente qué “producto”  deseamos obtener y qué valores queremos potenciar. No nos podemos permitir una enésima reforma de la educación promovida por intereses políticos, cualesquiera que sean. Se necesitan resultados, a largo plazo....pero resultados.

Para mi, la generación  “Ni-Ni” es consecuencia de un fracaso del sistema, de una mentira global de la que todos hemos sido cómplices. ¿De qué sirve una juventud formada impecablemente cuando no se conoce el valor de lo recibido?, ¿cuándo no se tiene ilusión? ¿cuándo antes o después la ilusión, si es que se posee, se ve absorbida por el sistema?.
En resumen, mi idea es la de que para poder salir de esta crisis económica, -(porque también hay una muy grave de valores)-, lo más acertado es invertir en educación y formación enfocada a obtener un grado de independencia científica y tecnológica adecuada y sostenible.

1 comentario:

Unknown dijo...

Así es. Buena crítica