"Esta mañana me miré al espejo y descubrí que tenía algunas arrugas alrededor de los ojos, en la boca, en la frente...
Y he conocido el amor, que me ha hecho escurrir los ojos de alegría. Y tengo arrugas porque también lloré... He llorado por la gente que he amado y que se han ido por poco tiempo o para siempre, o sin saber por qué.
He estado vigilando, he pasado horas sin dormir por proyectos que han ido bien, o han ido mal, o que nunca se terminaron... Por terminar de leer un libro o para hacer el amor.
He visto lugares maravillosos, nuevos, que me han hecho abrir la boca asombrada, y he revisado los lugares antiguos, que me hicieron llorar...
Dentro de cada surco en mi cara, en mi cuerpo, se esconde mi historia, las emociones que he vivido, mi belleza más íntima, y si cancelo esto, me borraría a mí misma...
Tengo arrugas, es cierto, y cada arruga es una anécdota de mi vida, un latido de mi corazón, es el álbum íntimo y sublime de las fotos de mis recuerdos más importantes..."